Qué es la regla 90/90/1 que mejora tu enfoque en una semana


La regla 90/90/1 es una herramienta austera y efectiva para quienes valoran los enfoques clásicos de planificación: prioridad única, dedicación ininterrumpida y disciplina diaria. En 90 días, transforma la forma en que enfrentamos proyectos grandes al sumar casi 140 horas de trabajo profundo.
Al reservar ese bloque exclusivo a una sola meta —sin mails ni redes sociales— se evita el agotamiento atencional que produce la multitarea y se dispara la concentración profunda.
Además, la práctica se repite durante 90 días; este plazo coincide con la ventana psicológica necesaria para consolidar un hábito estable, según estudios de neurociencia aplicada a la productividad.
Quienes la adoptan reportan menos distracciones, progreso sostenido y claridad para priorizar lo importante sobre lo urgente, un beneficio que algunos blogs ya describen como la “dieta minimalista” para la agenda.
Desde una perspectiva clásica de gestión del tiempo, la regla 90/90/1 condensa varias ideas conocidas —monotarea, bloques de tiempo y rutina matinal— en una fórmula simple de recordar.
“90 minutos” representan el lapso promedio en que el cerebro puede alcanzar y sostener un estado elevado antes de fatigarse; al eliminar distracciones se maximiza esa ventana
El segundo 90 hace referencia a la constancia: repetir el ritual por 90 días instala un hábito neuro-asociativo sólido, similar a la “regla de las 12 semanas” citada en manuales de rendimiento deportivo.
Finalmente, el 1 exige seleccionar una sola prioridad, lo que fortalece la toma de decisiones y evita la dispersión típica de las to-do lists infinitas.
Adoptar la rutina de entrenamiento no requiere herramientas sofisticadas, sólo constancia y respeto por una liturgia diaria muy concreta.
Primero, elegí un objetivo maestro: escribir un capítulo de tu tesis, diseñar un curso o aprender un idioma; la clave es que sea medible y relevante. Después, bloqueá los primeros 90 minutos de tu jornada laboral: si madrugás, mejor; Sharma llama a esa franja “horas platino” por su alto valor cognitivo.
Por último, comprometete a repetir la secuencia durante 90 días corridos; anotá el progreso al final de cada sesión para monitorear avances y ajustar antes de que el hábito se diluya.
Paso a paso, de qué forma incorporar esta regla en la rutina de todos los días:
La regla 90/90/1 es una herramienta austera y efectiva para quienes valoran los enfoques clásicos de planificación: prioridad única, dedicación ininterrumpida y disciplina diaria.
En 90 días, transforma la forma en que enfrentamos proyectos grandes al sumar casi 140 horas de trabajo profundo.
Fuente: www.clarin.com



